Integramos planificación, costos, compras y avance físico para que la dirección conozca dónde está cada proyecto, qué se desvía y qué decisiones tomar.
Para usted si: ya tiene equipo de obra pero le falta visibilidad del portafolio.
El control de proyectos de construcción, o Project Controls, relaciona cronograma, presupuesto, procura (compras y contrataciones) y avance físico con una referencia común. PROCONDE, con sede en Santo Domingo, estructura esta información para proyectos individuales y portafolios. PMO es la oficina que da seguimiento a un conjunto de proyectos.
Plazo, costo y compras se miden con la misma fecha de corte.
Cada semana recibe un reporte con las desviaciones, su causa y la acción para corregirlas.
Las compras se siguen desde la licitación hasta la llegada a obra.
El seguimiento de procura relaciona licitaciones, contrataciones y órdenes de compra con las fechas requeridas en obra. Los equipos de largo plazo de entrega necesitan atención dentro del programa del proyecto. El control registra estas dependencias y genera alertas para que la dirección pueda revisar su posible impacto sobre las actividades de instalación y los hitos.
El cronograma se convierte en una herramienta de pronóstico.
El control de plazo compara el avance del cronograma con la línea base y revisa cómo las desviaciones afectan la fecha de término. La actualización semanal, la ruta crítica y las holguras ofrecen contexto para interpretar los indicadores. El SPI y el pronóstico de término se complementan con un look ahead de tres semanas para conectar la lectura del plazo con las actividades próximas.
Visibilidad de compromisos, cambios y costo proyectado.
El control de costos de construcción distingue el presupuesto, el costo comprometido y el costo real. Las cubicaciones y el registro de cambios aportan información para revisar el estimado al término o EAC. Esta lectura permite a la dirección entender tanto lo ejecutado como los compromisos y variaciones que pueden afectar el costo final del proyecto.
Trazabilidad económica desde el contrato hasta el costo final.
El seguimiento contractual relaciona las mediciones de obra ejecutada, los pagos al contratista y los cambios de alcance con el presupuesto del proyecto. Registrar estos movimientos permite entender los compromisos económicos y revisar el flujo de caja proyectado. La gerencia incorpora esta información al análisis del costo final estimado para que el dueño tenga una lectura de los cambios y sus efectos.
Una lectura directa del estado y las decisiones pendientes.
La reportería ejecutiva sintetiza el estado de plazo, costo, procura y avance físico para la dirección. El reporte semanal, el semáforo de hitos y la curva de avance permiten comparar la situación actual con el plan. Un dashboard de portafolio reúne esa lectura entre proyectos y ayuda a identificar las desviaciones y los asuntos que requieren decisión.
Gobernanza y seguimiento consistente entre proyectos.
Una PMO de portafolio establece una forma consistente de revisar varios proyectos. Los comités de seguimiento, el registro de riesgos y restricciones y las acciones con responsable y fecha conectan la información con la gestión. El alcance puede enfocarse en un portafolio o complementar una PMO existente, sin confundir el seguimiento ejecutivo con la ejecución de cada obra.
01 — Plazo
02 — Costo
03 — Compras
04 — Decisiones
Plazo, costo, procura y dirección se revisan con la misma fecha de corte. Relacionar estos cuatro frentes permite leer el avance de construcción junto con sus compromisos, restricciones y decisiones pendientes, sin analizar el cronograma o el presupuesto como información aislada.
El control de proyectos se adapta a un proyecto individual, a un portafolio o al apoyo de una PMO existente. La definición del alcance parte de la estructura actual de información y de lo que la dirección necesita revisar sobre plazo, costo, procura y avance físico.
El alcance contempla movimiento de tierra, nivelación, cimentaciones, muros, estructuras de hormigón y metálicas, pavimentos y obras exteriores. Las partidas concretas se definen según el proyecto.
Locales comerciales, supermercados, proyectos residenciales, edificios institucionales, naves y centros de distribución. En la primera reunión se revisan el tipo de activo y las necesidades de la obra.
El alcance contempla intervenciones por fases y trabajos en horario nocturno. La viabilidad y la secuencia se revisan según las áreas disponibles y las restricciones de operación.
Incluye instalaciones eléctricas y de datos, redes sanitarias y de aguas de lluvia, instalación de aire acondicionado y protección contra incendios.
El alcance contempla terminaciones, pruebas, puesta en marcha, planos finales de lo construido y garantías. Las condiciones de entrega se definen para cada proyecto.
El alcance incluye bitácora y reportes diarios, junto con el plan de calidad y los ensayos de materiales. Estos registros apoyan la revisión de lo ejecutado.
Precio alzado, precios unitarios, administración y llave en mano. La modalidad y sus condiciones se revisan a partir del alcance de la obra.
La secuencia de cimentaciones y estructuras condiciona los trabajos posteriores. Su planificación debe considerar las actividades relacionadas, los recursos y los hitos del cronograma.
El uso previsto, los planos disponibles, el alcance de construcción y la fecha objetivo ayudan a definir las disciplinas y etapas que deben coordinarse.
La adecuación adapta espacios existentes; la ampliación incorpora superficie o volumen adicional. Ambas requieren delimitar los trabajos y coordinar su relación con el inmueble actual.
Los sistemas comparten espacios y recorridos con otros elementos de la obra. Revisar sus interfaces permite organizar la instalación y las pruebas antes de completar los acabados.
Son los planos que reflejan cómo quedó ejecutada la obra. Forman parte de la documentación de cierre y sirven como referencia para la operación y futuras intervenciones.
El alcance contempla un plan de seguridad y salud. Sus requisitos concretos se revisan según los trabajos y las condiciones de cada obra.
No. Para revisar una propuesta se necesitan el alcance, el plazo y el estado actual del proyecto. Puede solicitar una reunión para compartir esa información.
Revisemos el alcance, el plazo y el estado actual para definir la estructura adecuada.